8/8/2022
Anoche soñé que le contaba a una maestra que las cosas ya no tenían el mismo olor que cuando yo era niña y le ponía como ejemplo cosas de la naturaleza, cómo el pasto o la espuma del mar. Ella se reía y me contestaba: "no es que ya no tengan el mismo olor, es que no quieren mostrártelo". La conversación era mucho más larga, pero solo recuerdo eso, es lo único que no volvió a hundirse en las negras aguas del inconsciente.
Me desperté y lo repasé en mi mente. Enseguida me acordé de Heráclito: "la naturaleza ama ocultarse". Pensé en el inconsciente: él es una naturaleza que ama ocultarse. Sin embargo, ahí estaba ese emergente, en forma de respuesta, en forma de maestra, en forma de Heráclito.
Saqué las cartas de La Maquina de Tarot de La Terror y pregunté "¿Por qué las cosas no me revelan su olor?".

6 de Bics, la Maga, 10 de Tabas:
Ah, si, la cooptada por la máquina, la hechizada, la hipnotizada, la capturada por la máquina del delirio le da la espalda a la brillante escena de amistad y contacto con todas las formas. Los dispositivos, esos hechizos del capitalismo. Necesité ayuda: la actitud es la de Boba Fett, coraje y one man army. Salir sola, no hay banda, las bandas también están hechizadas. La dificultad es que los dispositivos se alimentan de mí, son buitres y me dan apenas lo mínimo como para que no muera, pero tampoco viva. Zombie.