6/13/2022
Tengo mucho respeto por las máquinas, porque no entiendo su funcionamiento: como lxs animales no humanxs, mudos en su feralidad, se resisten a la simbolización. Están ahí en su eterno presente. Input-output. Estímulo-respuesta.
Lxs humanxs nos acoplamos a ellas. La maquina de no tener frío es el buzito, la maquina de tomar mate es el complejo set de mate/bombilla/termo. Cuando más notamos su presencia es cuando nos desacoplamos o cuando no está y entonces sentimos nuestras fallas: tenemos frío, tenemos abstinencia de mate.
Pero hay una ressitencia en la máquina: se rompe. Cuando su feralidad se desata y nos devela nuestra propia ridiculez: somos unos seres que sin buzito se mueren de frío. Cualquiera: en vez de ser robots o leones, sin sensibilidad o con pelaje, cualquiera de las dos. Lloramos de ridiculez. Pero también empezamos a pensar en nuestro dolor y nuestra indefensión, a buscarle sentidos y explicaciones.
Un globito blanco sale de nuestra boca o de nuestra cabeza, que es lo mismo:
tres - la maquina / el sujeto / el acoplamiento
y después otra vez:
alôca - esta máquina se reveló y ahora es un tigre que anda corriendo por toda la casa
