5/30/2022
Suelo insistir en mis cursos acerca de la importancia del análisis de nuestra propia práctica. Preguntarnos por qué decimos las cosas que decimos, cómo construimos nuestras respuestas, qué cosas observamos en las cartas que sirven de apoyatura para nuestros relatos, de qué maneras se nota en nuestra práctica las lecturas y estudios que hayamos realizado previamente sobre el tarot, etc.
Una parte fundamental de este análisis es el observar la formulación de la pregunta que se hace y de qué manera mi respuesta se ajusta a ese formato.
Digamos que alguien pregunta: ¿Cómo puedo ayudar a X sin molestar en esta difícil situación? Mi respuesta debería tener la forma de un método, una estrategia. Eso es lo primero que tengo que tener en cuenta, dado que será ese formato el que guiará mi interpretación.
SIEMPRE RECORDANDO ESTA MÁXIMA: las cartas no tienen significado, las cartas pueden significar, las hago significar, les doy sentido, en cada contexto, cada vez que las saco, en base a la información que me dan.
Ante esa pregunta saco estas 5 cartas:

Respiro. Voy a leer. Recuerdo la pregunta: es un cómo. Miro la carta central: la hoz / el paje de diamantes. Puede ser quien consulta, su rol será CORTAR. Ok. Miro lo que había antes del corte: una encrucijada, un barco, una reina de diamantes está frente a una situación peliaguda, que son 10 picas/espadas. Miro lo que hay después: un libro, flores. Una reina de picas se detiene a oler las flores y ante ella hay diez diamantes.
Es claro: Para que X no naufrague en los vericuetos de su problema (que probablemente implique tomar decisiones difíciles), ayudalx a cortar con la preopcuación por un rato regalándole libros y flores.
Dos cosas sobre esta lectura:
*este relato es viable si y solo si está específicamente respondiendo a ESA pregunta.
*muchas veces las imágenes de las cartas están ahí representando lo que son en el nivel más literal poesible: muchas veces la mejor manera de aliviar un problema es un buen libro y unas flores :)